Año: 2018
Demanda de calefacción: 14 kWh/m²a
Demanda de refrigeración: 12 kWh/m²a
Demanda Energía primaria: 79 kWh/m²a
Hermeticidad al aire: 0,52 1/h
Certificación: Passivhaus Classic
Sistemas constructivos: Cimentación y muros de sótano de hormigón armado y estructura de entramado ligero de madera
Sistemas de clima: Ventilación mecánica con recuperación de calor y batería de postratamiento conectada al sistema. Ventilador de recirculación para aumentar la capacidad de refrigaración del sistema.


Esta vivienda, la primera Passivhaus certificada de Sant Cugat, se diseñó pensada para una familia de 5 con la premisa de conseguir una elevada eficiencia energética y un bajo impacto en su construcción.
Está construida con entramado ligero de madera y utiliza la celulosa, la fibra de madera y la lana de roca como materiales de aislamiento.
Debido a la buena orientación de la parcela el diseño pasivo fue fácil: Unas grandes aberturas a sur para aprovechar las ganancias térmicas durante el invierno que se protegen mediante una pérgola y unas lamas de madera para evitar la captación en verano. Todo esto, acompañado de la ventilación natural cruzada, la compacidad, un buen espesor de aislamiento térmico y una buena ejecución de la estanqueidad al aire hicieron fácil conseguir los valores de demanda necesarios para cumplir con el estándar.




Se recogen datos de la casa gracias al sistema de domótica instalado para comprobar que los resultados reales se ajustan a los cálculos. Personalmente, me gusta volver a los proyectos en los que he participado, ver como afecta el paso del tiempo y como le dan vida los usuarios y aunque los datos no se han analizado para sacar conclusiones, los promotores estaban encantados con el funcionamiento de su casa.
Actores:
Arquitectura y Passivhaus designer: Energiehaus
DE: Maria Molins
Construcción: Papik fusters y Vanaguer SL
Fotografía: Pol Viladoms



