Año: 2019
Demanda de calefacción: 14 kWh/m²a
Demanda de refrigeración: – kWh/m²a
Demanda Energía primaria: 89 kWh/m²a
Hermeticidad al aire: 0,35 1/h
Certificación: Passivhaus Classic
Sistemas constructivos: Cimentación de hormigón armado y estructura prefabricada de entramado ligero de madera montada en taller.
Sistemas de clima: Ventilación mecánica con recuperación de calor y batería de postratamiento conectada al sistema. Calefacción a través del aire y estufa de leña en el salón.


El encargo surgió del interés de una constructora, PassivCerdanya, de poner en práctica la construcción de casas Passivhaus en su zona. Los futuros propietarios de la casa eran unos enamorados de la montaña y esta propuesta de proyecto de muy alta eficiencia energética era lo que buscaban.
La vivienda se abre hacia el sureste y suroeste para aumentar al máximo la captación solar tan necesaria en los climas fríos. La planta baja está compuesta por un espacio diáfano en doble altura conectando visualmente el altillo y la entrada.
La casa, primera Passivhaus certificada de la Cerdanya, siguiendo criterios de bioconstrucción, está construida con entramado ligero de madera, está aislada con fibra de madera y trasdosados de paneles de fibra y yeso de manera que reduce su huella ecológica con respecto a otras construcciones convencionales.
La estructura se prefabricó en taller, por eso la empresa constructora fue capaz de montar la estructura en una larga jornada de trabajo.
Actores:
Arquitectura y Passivhaus designer: Energiehaus
DE: Maria Molins
Construcción: PassivCerdanya








